domingo, 1 de enero de 2012

¿Es David Vann el digno sucesor de Cormac McCarthy? Pt. 2: "Sukkwan Island"

      
         
         Porque, tal y como prometí allá por el 20 de noviembre del pasado año, me aventuré a leer a David Vann, intrigado por los elogios y las comparaciones que recibió el autor con el semi-dios norteamericano Cormac McCarthy. Pues bien, entre el arrullo de los exámenes, malditos exámenes, pude leer "Sukkwan Island" (2008), la primera de las dos novelas publicadas por Vann, junto con "Caribou Island" (2011). (Si seguís leyendo, por pequeños detalles o intuiciones individuales, es posible que indirectamente y sin quererlo esté haciendo spoiler del argumento del libro. Dicho lo cual, y sabiendo que muy probablemente no lo vayáis a leer, creo fervientemente que deberíais seguir leyendo).


          Veredicto: Me ha gustado. En el plano descriptivo y narrativo se ha ganado a pulso todos los elogios, la ausencia de diálogos al uso es puramente de McCarthy, al igual que la fuerza argumental. ¿Recordáis que me dijeron que el libro es un tanto "salvaje"? Pues sí, lo es. Explota el lado más animal, impulsivo y de pura supervivencia del ser humano, al igual que "The Road", ya que, en cierto modo, podemos comparar el mundo post-apocalíptico del libro de McCarthy con un invierno en una gélida isla desierta cercana a Alaska. Además de la situaciones típicas relacionadas con la supervivencia (obtención de alimentos, cobijo contra el frío, condiciones extremas...) es importante resaltar las relaciones humanas: al igual que "The Road", entre un padre y su hijo. Pero presenta diferencias estructurales, si bien "The Road" presentaba el amor entre padre e hijo, relativamente "fácil" a la hora de ahondar en sentimientos, pensamientos y temperamento de los personajes, Vann da un paso más allá. Con Vann padre e hijo apenas se conocen, de hecho, el viaje a Sukkwan Island busca expresamente ese acercamiento entre ambos. Jim (el padre) apenas sabe cómo tratar a Roy (su hijo), al igual que Roy no comprende la mentalidad hiper-sexualizada e irresponsable de Jim que provocó la separación con su madre y el posterior abandono de la casa familiar. Se nos presenta un personaje, Jim, que se presupone responsable y que debe tirar a rebufo de las debilidades e inexperiencia de Roy, cuando vemos que este caso no se presenta: Jim no sabe qué hacer con su vida, se atormenta y llora todas las noches, desestabilizando a su hijo y creando un ambiente psicótico, penoso y tenso en el que Roy no se desenvuelve bien (como podrá verse al final de la primera parte del libro).


          Otro dato a mencionar es la estructuración en la edición del libro: sin capítulos, todo de corrido, con la única separación entre la primera y la segunda parte, separación relacionada con un hecho importante que cambia la acción, el narrador (Jim) y el interés por los personajes. Si la primera parte es puramente "McCarthy&The Road" (condición extrema + relación padre-hijo con mucho énfasis psicológico), la segunda parte nos recordará levemente (solo levemente) a "Crimen y Castigo" (1866) del gran icono de la literatura rusa Dostoievski, por la forma de contar el arrepentimiento, el abatimiento y la auto-tortuta psicológica. Por lo general, Vann es docto en especificaciones retóricas con bastante calado, apenas olvida describir algo y mostrarnos por medio de palabras toda su presencia en la acción o el escenario. Sin embargo, a veces destroza esa belleza estética diciendo auténticas burradas, carentes de sentido (únicamente para mostrar...para mostrar...¿el qué? ¿el envilecimiento?), de forma burda y vulgar, más propia de Welsh que de un supuesto sucesor de McCarthy. La verdad que sería mejor cuidar la belleza estética de la prosa, y no caer en figuras retóricas redundantes y aisladas, y con más razón si es para caer en la vulgaridad más absoluta. 


          Conclusión: es un buen libro, no tanto como un "McCarthy", pero desde luego Vann apunta maneras. Trama buena y simple pero que habla continuamente de "la vida y la muerte" (requisito mccarthyano de la literatura), personajes bien perfilados, estudio y análisis de sus temperamentos muy logrado, variedad entre narradores, descripción total del escenario y de la tensión de las situaciones, plano psicológico profundizado e intenso, suspense hasta el final, visceral y corto. Una gran posibilidad si no sabéis qué libro empezar (requisito que os guste McCarthy, sabiendo que lo que os encontraréis no será tan bueno).


          Próximamente, y en cuanto lo lea, publicaré sobre "Caribou Island". Dejad la/el BlackBerry/iPhone y poneos a leer.

To be continued...

2 comentarios:

Yo dijo...

Dame un mes de vacaciones y empezaré a ponerme al día

Carlos De Domingo dijo...

Ok, te lo concedo. Tu mes de vacaciones acaba el lunes 9 =)

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