miércoles, 30 de noviembre de 2011

Dejando las cosas claras



          
     "Me gusta el béisbol, el cine, la ropa cara, los coches rápidos, el whisky y tú. ¿Qué más necesitas saber?"






"Enemigos Públicos" (Michael Mann, 2009)



¡Vaya Don Juan!


           "En la vida solo hay cuatro cuestiones importantes: qué es sagrado, de qué está hecho el espíritu, para qué vale la pena vivir y para qué vale la pena morir. Solo existe una respuesta: el amor."




    "Don Juan de Marco" (Jeremy Leven, 1994)

martes, 29 de noviembre de 2011

La forma más sencilla de acabar



 
     "Cuando el Rey Lear muere en el quinto acto, ¿sabes cómo lo expresó Shakespeare? Escribió: "muere". Eso es todo, nada más. Sin fanfarrias, sin metáforas, sin brillantes palabras finales. Así que la culminación de la obra de literatura dramática más influyente es "muere". Tuvo que ser Shakespeare, un genio, para expresar "muere". Sin embargo, cada vez que leo esa palabra, me invade un infinito sentimiento de tristeza. Ya sé que es natural sentirse triste, pero no por la palabra "muere", sino por la vida que hemos visto antes de esa palabra. He vivido mis cinco actos, no te pido que te alegres de que me tenga que ir, solo te pido que pases página, que continúes leyendo. Y des paso a la siguiente historia. Y si alguien pregunta alguna vez qué ha sido de mí, cuéntale mi vida en todo su esplendor, y acaba con un sencillo y modesto "murió".


                                           "Mr. Magorium y su Tienda Mágica" (Zach Helm, 2007)

lunes, 28 de noviembre de 2011

"Can't Go Back" de Primal Scream



          Porque, no hay nada mejor que música (y música alternativa) para aliviarnos de las voraces tensiones y depresiones generales que provocan los odiosos exámenes finales. Porque seguramente haya muchos temas más apropiados, pero la verdad que, la canción que acaba de sonar en iTunes es esta. La conocí gracias a la banda sonora de "Kick-Ass" (Matthew Vaughn, 2010),  y es obra de los escoceses Primal Scream, que también participaron, allá por sus inicios, en la banda sonora de "Trainspotting" (Danny Boyle, 1996). Con una mezcla de psychedelic y alternative rock, "Can't Go Back", es posiblemente, la canción más famosa de "Beautiful Future" de uno de los grupos escoceses más conocidos.

132 conquistas después, esta es la conclusión (o eso dicen)

   

           "Reiréis cuando veáis que no he tenido escrúpulos para engañar a los alocados, los granujas y los tontos cuando me era preciso. Por lo que toca a las mujeres, se trata de engaños recíprocos que no entran en la cuenta, porque cuando el amor se mete por medio, es cosa común que los unos engañen a los otros".




                                                                          Giacomo Casanova (Historia de mi Vida)



domingo, 27 de noviembre de 2011

"In The House-In A Heartbeat" ("28 Semanas Después"), de John Murphy



        Porque esta es la canción más conocida del compositor británico John Murphy, y mi favorita además. Murphy ha colaborado con algunos de los directores que he ido mencionando en el blog, como Guy Ritchie ("Lock, Stock And Two Smoking Barrels"), Matthew Vaughn ("Kick-Ass") y sobretodo Danny Boyle ("28 Days Later", "Millions" "Sunshine"). Con una mezcla entre lo clásico y una grandísima influencia del post-rock, desarrolla unas bases que pueden recordar a Clint Mansell, aunque John Murphy puede resultar más clásico y convencional, aunque éste ahonda en profundidad en el post rock y el contemporary classical, cuando Mansell recurre más a lo electrónico. Esta canción pertenece a la banda sonora de "28 Semanas Después" (Juan Carlos Fresnadillo, 2007), secuela de la brillante película de Danny Boyle "28 Días Después" (2002), en la cual también era Murphy el compositor.

"Vermillion" de Guillemots



          Porque puede que muchos de vosotros, o al menos unos pocos, os hayáis pasado el día estudiando, trabajando y/o viendo películas. Por vosotros, que os lo merecéis (no temáis, acabaréis sacando el país adelante), os dejo esta canción de los británicos Guillemots. Sin un estilo definido más allá del indie rock, "Vermillion" es mi canción favorita de este grupo, aunque la verdad es que tengo un par de discos suyos que aún no he podido escuchar en profundidad. Esta es una versión acústica, si queréis escuchar el tema más depurado, buscad la versión de álbum original. Creedme, merece la pena. Espero que os de un ratito dé tranquilidad y descanso, para seguir estudiando duro esta noche y/o ver una película. 

Atípica tarde de 27 de Noviembre




Ojalá Audrey me lo hubiera dicho a mí...


        "Se tarda exactamente cuatro segundos para ir de aquí a la puerta. Yo le doy dos".


              "Desayuno con Diamantes" (Blake Edwards, 1961).




     Para ti, Mechita, mi buena y querida amiga, a pesar de un verano de ausencia y silencio. Siempre podremos contar el uno con el otro.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Y así, queridas niñas, el hombre aprendió a reconocer


  Benedicto-  Esto no es una trampa; la conversación transcurrió seria, Hero les da certeza de todo, parece que les da lástima Beatriz, que su amor está tensado al máximo. ¿Me ama? Pues hay que corresponder. He oído cómo me juzgan. Dicen que me pondré orgulloso si veo que el amor viene de ella. También dicen que ella morirá antes que dar ninguna muestra de amor. Jamás pensé en casarme. No debo parecer orgulloso. Dichosos los que, al oír que los critican, saben enmendarse. Dicen que la dama es bella; es verdad, puedo atestiguarlo. Y virtuosa; cierto, no puedo desmentirlo. Y prudente, menos en amarme. A fe que no será una señal de su ingenio ni prueba de su necedad, pues voy a enamorarme locamente de ella. Tal vez se vuelvan contra mí algunas viejas bromas y agudezas que he lanzado contra el matrimonio, mas, ¿no cambia el apetito? De joven, el hombre ama el alimento que no soporta en la vejez. ¿Es que esas pullas, esas máximas, esas balas de papel del cerebro van a espantarle a uno de la vía de sus inclinaciones? No, el mundo hay que poblarlo. Cuando dije que moriría soltero, no pensé que viviría para casarme. Aquí viene Beatriz.

                                                              Entra Beatriz.

  Beatriz-   Contra mi voluntad me mandan para llamaros a la cena.

  Benedicto-   Bella Beatriz, gracias por la molestia.

  Beatriz-   Vuestras gracias no me molestan más de lo que vos os molestáis en dármelas. De haber sido gran molestia, no habría venido.

  Benedicto-  Entonces, ¿os ha dado placer?.

  Beatriz-   Sí, el mismo que se siente con la punta de un cuchillo y sin ahogar a un bobo. ¿No tenéis apetito, signore? Quedad con Dios.

                                                              Sale Beatriz.

  Benedicto-  ¡Ah! "Contra mi voluntad me mandan a llamaros a la cena". Eso tiene doble sentido. "Vuestras gracias no me molestan más de lo que vos os molestáis en dármelas". Eso es como decir: "Cualquier molestia que me tome por vos es tan leve como decir gracias". Si no siento lástima por ella, soy un ruin; si no la amo, un judío. Voy a encargar su retrato.




"Mucho ruido y pocas nueces" o "Mucho ruido por nada" de William Shakespeare. (Lo reitero, salvo que Roland Emmerich tenga algo que añadir).

"La Tragedia de Ricardo III": caerse del caballo



           "¡Un caballo, un caballo! ¡Mi Reino por un caballo!"




"Ricardo III" de William Shakespeare (a no ser, claro, que el "experto" Roland Emmerich tenga algo que decir).



"Mistake" de Moby

     

          Porque desde que la escuché por primera vez en "Los Próximos Tres Días" (Paul Haggis, 2010), película que por cierto solo me gustó una escena, no he parado de escucharla. Hasta el punto, precisamente,  de que actualmente (y mañana, Dios dirá) ocupa el 7º puesto en la lista de reproducción "Las 25 más escuchadas" de iTunes. Lista de reproducción que se caracteriza, entre otras cosas, porque no figura ninguna canción de mi grupo favorito (cosas de la vida). La verdad es que Moby no me hace mucha ilusión, no figura entre mis 10 artistas favoritos, ni mis 25, ni mis 30, pero casualmente es la 7º entre más de 11.200 canciones. Digo yo que algo tendrá esta canción. Me mola, lisa y llanamente, con ese estilo electrock y electroambient. Diría unas palabras sobre Moby, típico "copy and paste" Wikipediano, pero la verdad que no tengo ni la más mínima idea sobre este hombre. Para todo lo demás, Wikipedia.

  Ahí os he dejado la canción, espero que os guste, o al menos, espero que os dignéis a darle a play.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Escenas: Intro y Partida de Póquer ("Lock, Stock And Two Smoking Barrels")


            Porque es la primera película de Guy Ritchie, uno de mis directores favoritas, y si bien es la menos depurada de sus películas, ya muestra su particular estilo visual, su sentido del humor puramente negro y la brillante colaboración con el futuro director de "Layer Cake" (Matthew Vaughn, 2004). "Lock, Stock And Two Smoking Barrels" (1998), fue denominada por la crítica como "equivalente británico de Godfellas (Martin Scorsese, 1990)", aunque lo cierto es que es una exageración. Pero, pensándolo bien, esta película, y sobretodo la posterior producción cinematográfica de Guy Ritche, colocó el cine de gangster's británico como la gran alternativa al monótono y casi sobre-explotado cine de acción americano. Una de las grandes bazas de las películas de Guy Ritchie es la inversión en post-producción, donde se monta la película atendiendo a bastantes elementos, además del guión, siempre muy entrelazado y caóticamente entrelazado. 


           La primera escena que os dejo, la introducción, muestra varios elementos típicos del director británico. Una de las cosas que más me interesa de la introducción (siento ponerla en inglés, la encontraréis fácilmente en español en Internet) es el discursito de vendedor de Jason Statham en cuanto al guión, aunque puede que esta sea la película de Ritchie más fácil y banal retóricamente hablando, con comparaciones más de a pie y con un vocabulario poco refinado. Lo que en realidad me interesa más es la parte de la persecución, cuando empieza a sonar "Hundred Mile High City", del grupo de britpop y rock alternativo "Ocean Colour Scene", como muestra de la importancia de la b.s.o. en las películas de Ritchie. Importante también cuando bajan la escenas, que se ralentiza la velocidad de los movimientos y, de forma rápida, pero paulatina, se congela la imagen, en el mismo momento que una voz en off, que aparecerá a lo largo de la película, comienza a narrar la acción.


          La segunda escena, es la partida de póquer (empieza en el minuto 3:24, no había otra manera de ponerla en español). Fijaos en como se congela la imagen al lanzar las cartas y las fichas, pero sobretodo, en el minuto 7:15, ved como se da un efecto de confusión y abatimiento en el perdedor de la partida, acompañado por "I Wanna Be Your Dog" de "The Stooges". Además, la película se rodó en Super 16, por lo que es normal que el film se presente con tan poca luminosidad.


Puntuación FilmAffinity: 7.9
Puntuación mía:  7.5

"Soul Meets Body" de Death Cab For Cutie

   

          Porque los norteamericanos "Death Cab For Cutie" son uno de los grupos de indie pop-rock más estables del momento, desde que empezaron allá por 1997. Con ocho álbumes de estudio en su haber, lograron la fama y el disco de oro con "Transatlanticism" (2003), que además fue Nº 97 en Billboard 200 Album Chart. Poco a poco os iré dejando más canciones de este grupo, que aunque no sea de mis preferidos, tienen algunas canciones que me gustan bastante. Os dejo el videoclip de "Soul Meets Body" del disco "Plans" (2005).

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Chivas Regal, el elixir que santifica al hombre, y le ayuda a sobrevivir a la carrera de Derecho



"1984" de George Orwell, una breve (y cronometrada) reflexión


 (Activo el cronómetro...)

          Porque "1984", es y será siempre, uno de mis libros favoritos. Sin duda, el gran exponente de la ficción distópica, con "Un mundo feliz" de Aldous Huxley como máximo competidor y "Metrópolis" (Fritz Lang, 1927) como gran icono cinematográfico de la distopía política. Aviso, no, no voy a hacer un ensayo preciso y detallado de "1984". En primer lugar porque, tendría que volver a leer el libro, pues tiempo ha que lo leí por primera vez. En segundo lugar, para hacer tal proeza, debería cobrar. En tercer lugar, no me sobra el tiempo (aunque algunos digan lo contrario) como para realizar tal colosal cometido ("1984" tiene mucha, mucha carga política, lingüística y cultural). Y, en cuarto lugar, sería absurdo ya que, desde luego, en este blog nadie lo leería. Otra historia sería que lo publicara, pero como estudio Derecho y no filología, filosofía o periodismo, pasarían de mi. Así que, postergo hasta lo indecible mi ambición de hacer un ensayo exhaustivo y preciso de uno de los libros que más me fascinan.


        Supongo que muchos de vosotros lo habréis leído, y coincidiréis conmigo en que, a pesar de todo, es un libro muy actual, ya que muestra problemas que, si bien ocurrieron realmente después de publicarse el libro, puede que llegue el día, fanatismo mediante, que acabemos así si no se dota a la moral y la razón como fuerza preponderante de la legalidad y la opinión pública, es decir, públicamente manipulada. Orwell, izquierdoso por convicción, pudo ver como, una vez publicada la novela, el sistema autoritario de Stalin realizaba prácticamente las mismas salvajadas que describía en el libro. Por otro lado, el concepto de Gran Hermano, neolengua y crimental me llaman especialmente la atención. Si bien, lo que nunca acabé de entender es el porqué de considerar como negativo e inhumano la abstinencia sexual entre los creyentes miembros del Partido. Precisamente, si tenemos en cuenta que lo hipotéticamente natural y des-politizado, es decir, lo que es bueno al ser contrario a los dictados del Partido que realmente suprimen la razón y el desarrollo de la libre personalidad, es la práctica de la promiscuidad sexual (relación entre Winston Smith y Julia). Se trata de otorgar al ser humano, en estado de naturaleza filosóficamente anárquica, un deseo enfermizo e inmoral que se aleja de la realidad, mecanizando algo que en realidad envilece con su práctica automatizada. Por otro lado, la corrección de la promiscuidad en contraposición con la prohibición de prácticas sexuales, supondría la entrada de facto de los dictados políticos en la moralidad de sus discrepantes. Pero esto sería algo largo de debatir (que, en realidad, es lo que se pretende).


          Os dejo a continuación la frase que más me gustó, y seguramente será la más conocida. Se trata de la definición de Libertad que escribió Winston Smith estando preso.


            "El Partido os decía que negaseis la evidencia de vuestros ojos y oídos. Ésta era su orden esencial. El corazón de Winston se encogió al pensar en el enorme poder que tenía enfrente, la facilidad con la que cualquier intelectual del Partido lo vencería con su dialéctica, los sutiles argumentos que él nunca podría entender y menos contestar. Y, sin embargo, era él, Winston, quien tenía razón. Los otros estaban equivocados y él no. Había que defender lo evidente. El mundo sólido existe y sus leyes no cambian. Las piedras son duras, el agua moja, los objetos faltos de apoyo caen en dirección al centro de la Tierra... Con la sensación de que hablaba con O'Brien, y también de que anotaba un importante axioma, escribió:

     La libertad es poder decir libremente que dos y dos son cuatro. Si se concede esto, todo lo demás vendrá por sus pasos contados."




                (...Detengo cronómetro. Tiempo total: 9 minutos 46 segundos. ¿Os parece mucho?)

Woody Allen, ese irónico genio

         
         Porque la lista de citas célebres de Woody Allen es casi interminable. Porque, o bien en sus películas, con él como actor o con otros, o bien en entrevistas, ha colmado al mundo de grandes frases que con el tiempo serán mejor valoradas. Os dejo aquí algunas, no obstante, os aconsejo que busquéis más por Internet, ¡hay muchísimas!

"¿Existe el Infierno? ¿Existe Dios? ¿Resucitaremos después de la muerte? Ah, y no olvidemos lo más importante: ¿Habrá mujeres allí?

"La realidad es un asco, la odio, la odio. Pero, ¿en qué otro sitio se puede encontrar un buen bistec para la cena?"

"No solo de pan vive el hombre. De vez en cuando también necesita un trago"

"Prefiero que me incineren a que me sepulten, y ambas cosas a un fin de semana con mi mujer"

"Sé que no merezco el Príncipe de Asturias, pero tampoco la diabetes que padezco"

"¡Si Dios tan solo me diera una clara señal!..., como hacer un generoso depósito a mi nombre en un banco suizo"

"Solo existen dos cosas importantes en la vida. La primera es el sexo y la segunda no me acuerdo"

"Tuve la culpa parcialmente de que nos divorciáramos...tenía tendencia a colocar a mi mujer sobre un pedestal"

"Unos se casan por la Iglesia. Otros por idiotas"

"Algunos matrimonios acaban bien, otros duran toda la vida"

"Cuando escucho a Wagner durante más de media hora me entran ganas de invadir Polonia"

"En mi casa mando yo, mi mujer simplemente toma las decisiones"

martes, 22 de noviembre de 2011

Hoy es Santa Cecilia, Patrona de la Música

         
          ¡Alegraos y regocijaos! Hoy, 22 de Noviembre, es Santa Cecilia, Patrona de la Música. Y qué menos que dedicar un mísero post a la música, algo que tenía un poco olvidado en este blog. No tengo mucho tiempo, ya que los deberes estudiantiles llaman cruelmente a mi puerta, pero venceré mi miedo a afrontar las tareas que me son propias, y os dejaré algunos vídeos con algunas de mis obras clásicas favoritas. Siento mucho no poder escribir más sobre obra y autor, especialmente en el caso de Antonio Vivaldi que siempre ha sido mi compositor favorito. Prometo hacerlo algún día. 


           En primer lugar, la Sonata Nº 12 "La Folia" de Antonio Vivaldi, es increíble, con unos cambios de tempo y matices irresistibles, escuchad la complejidad armónica y la soltura de las cuerdas (sobretodo a partir del minuto 2:15 aproximadamente). Es larga, si es que apenas diez minutos os parecen largos, por otro lado, no cuesta nada invertir diez minutos mientras estudias u ordenas a cambio de conocer una pieza tan rica en matices y sentimiento. Por cosas como estas, amo a Vivaldi por encima de cualquier otro.





           En segundo lugar, "La Notte" también de A. Vivaldi, otra obra que recuerdo haberla tocado en la infancia. Prestad atención a la flauta solista. Digan lo que digan, Vivaldi sabe ganarse a los flautistas.




         En tercer lugar, algo del minimalista Erik Satie, la Gymnopedie Nº 3, bellísima obra de piano, ideal para relajarse, leer o poner de fondo en casa. Muy melancólica, prohibido escucharla si estás de bajón (podría desestabilizarte).




          En cuarto lugar, "trío de Piano en Mi Mayor (E Flat)" de Franz Schubert, puede que la conozcáis, ya que aparece en la banda sonora de "Barry Lyndon" (Stanley Kubrick, 1975) junto con la "Saraband" de Händel. Si no os suena esta pieza, es un buen momento para conocerla.




          Por último, y para resaltar mi vena flautista, el "Concierto para Flauta en Sol Mayor, 2º Mov. Adagio" de Giovanni Battista Pergolesi, una de las obras más dulces y delicadas para flauta orquestada. Espero que os gusten todas y cada una de las obras que os he dejado, son de primer orden en el amplio mundo de la música clásica.

   

Porque a 22 de Noviembre, se ve este cielo desde mi ventana...


Porque a 22 de Noviembre, ya no se ve este cielo desde mi ventana...




lunes, 21 de noviembre de 2011

Escena: Niños, no compréis drogas... (Bill Nighy, "Love Actually")

   



         Porque después de hablar de Bill Nighy y su interpretación de viejo rockero a punto de jubilarse en el anterior post, me parecía obligatorio publicar esa pequeña escena de "Love Actually" (Richard Curtis, 2003), donde el personaje da un sabio consejo a nuestros pequeños. No sabía si ubicar las frase en "Cine: Citas" o en "Escenas", ya que, más bien lo que me interesa es la frase. Pero ya que ha sido fácil de encontrar, os dejo el vídeo. "Love Actually", puede parecer cursi a veces, pero la verdad es que me resultó muy completa, sobretodo con las actuaciones de Hugh Grant y Bill Nighy. Además, es una película muy conocida, así que supongo que la habréis visto, si no, ¿a qué estáis esperando?

                                               
Puntuación FilmAffinity: 6.8
Puntuación mía:    7.0

Escena: Despedida de soltero y el retorno de Gavin ("Radio Encubierta-The Boat That Rocked")

         
         Porque puede que no sea ninguna joya, lo reconozco, no es una gran película. Pero "Radio Encubierta-The Boat That Rocked" (Richard Curtis, 2009) tiene ese "nosequé" de rockero setentero británico, sobretodo con las actuaciones de dos actores que me encantan: Bill Nighy y Rhys Ifans. Si ya vimos a Nighy hacer de rockero a punto de jubilarse en "Love Actually" (Richard Curtis, 2003), este personaje es casi su continuación, y la verdad es que, ¡el look le queda genial! "Radio Encubierta-The Boat..." es una buena película para pasar el rato, es entretenida, y algo desvergonzada, sobretodo si os gustan los clásicos del hard rock y el blues. La primera escena que os dejo es la despedida de soltero de uno de los habitantes del barco, que me gusta por esa manera tan particular de ir de garito en garito, que a más de uno nos gustaría practicar con más asiduidad. Fijaos en Rhys Ifans (el del traje morado y el sombrero), en su forma de moverse, super dandy.

                               


           Y aquí os dejo el regreso de Gavin a Radio Rock, lo mismo, fijaos en Rhys Ifans.

                          


Puntuación FilmAffinity: 6.7
Puntuación mía:   6.5

Experiencias Insomnes Nº 1 (y por mi bien, y por el vuestro, espero que las últimas)



         Son las 4:01 de la madrugada del 21 de noviembre y aquí estoy. No, no soy un obseso del blog. Tampoco escribo con la esperanza de que os importe, con que lo leáis me conformo. Simplemente tengo insomnio, ¡qué faena! Desde que decidí que ya era hora de dejar "El Espejo Negro" de Alfonso Domingo sobre la mesilla de noche hasta ahora han pasado ya algunas horas, desde entonces, no he hecho otra cosa que dar vueltas en la cama. Primero boca abajo, después boca arriba, primero abrazado a la almohada, después acurrucado, primero con las sábanas por la garganta, después con las sábanas por el tobillo. Incluso he llegado a pasar cinco minutos cruzado de lado sobre la cama. Maldito insomnio. 


         También he estado escuchando música un rato, ópera, con nulos resultados, y eso que era María Callas y no Pavarotti. Sigo sin comprender cómo hay gente que odia la ópera, que desarrolla una animadversión bárbara e incomprensible hacia algo tan maravilloso. Dos minutos y veintitrés segundos he estado pensando en eso, en que espero no acabar casándome con alguna chica que, algún día me diga: no, Carlos, no, no me gusta la ópera. Creo que mis expectativas matrimoniales fallecerían en ese mismo momento.


         Me aburro, quizás la primera conclusión verdaderamente útil de la noche. Me acerco a la mesilla de noche y desbloqueo el iPhone. Whatsapp. Favoritos. ¿Habrá alguien despierto? Mmmm...recuerdo que en una ocasión, a horas intempestivas también, le hablé y estaba despierto. Probemos a ver si aún no se ha acostado, y aunque sea, hablemos un poco sobre la vida, sobre quién mató a Kennedy o sobre el sexo de los ángeles. Primer intento, una vieja amiga, aproximadamente tres semanas sin hablar con ella. No contesta. Segundo intento, una no tan vieja amiga, aproximadamente cuatro horas sin hablar con ella. No contesta. Tercer intento, una persona especial, aproximadamente dos horas sin hablar con ella. Tampoco contesta. Cuarto intento, una niña que nunca me ha caído demasiado bien pero suele acostarse tarde, aproximadamente X (incógnita a resolver) sin padecer el no-placer de hablar con ella. Tampoco contesta.


         Dios mío, esta no es mi noche. Abatido y casi catatónico dejo el iPhone sobre el dock. En fin, un capítulo más del libro que estoy leyendo. Trata sobre El Bosco, pero claro, se ve que si no se entrelazan historias sobre la Guerra Civil, la Segunda Guerra Mundial, los nazis y la alquimia, el libro no vende. Tampoco me está gustando mucho, pero, a veces pienso que lo único que sé acabar una vez empezado es un libro. Acabo capítulo. Vuelvo a dejar el libro sobre la mesilla de noche. Vuelvo a coger el iPhone, repaso los resultados electorales. Sí, genial, Carlos, si te fuiste a la cama sabiendo que había ganado el PP, que UPyD solo tendría cinco escaños y que los nacionalismos son odiosos, es lógico pensar que a las 3:42 de la madrugada los datos serían los mismos.


         Es de broma esto del insomnio, voy a la cocina. Me tomaría un vasito de leche bien calentito, que lástima que no me guste la leche. Whisky ya no queda, alguien por ahí me debe una botella. Ejem, ejem. Me siento sobre la cama, la espalda contra el cabecero y miro la bandera de España que preside mi habitación. ¡Que bonita es! Si es que a veces pienso que mirar durante dos minutos seguidos nuestra bandera infunde una confianza sobrehumana en la fortaleza hispánica. ¡Viva España! En fin, me callo, que luego soy facha. Pienso en una persona, al igual la echo un poco de menos, pero bueno, sé que ella me quiere, así que una leve sonrisa aparta pensamientos desesperanzadores de mi cabeza. Casi sin hacer justicia a mis sentimientos por esa persona, de repente su recuerdo desaparece. "Un Dios Salvaje" la nueva película de Roman Polanski. La quiero ver, corrijo, la quiero ver ¡ya! A ver cuando puedo hacer una escapada. Miento. No soy de los que se preocupan por "a ver cuando puedo...", ¡ni que me pasara el día estudiando! Por poder, puedo mañana mismo, así que, ya mañana hablaremos del gobierno, y tediosamente, nunca mejor dicho. 


           Debería torturar a mis eventuales lectores con mis insomnes experiencias. Ya lo siento. Me levanto de la cama y enciendo el ordenador. Lo primero, abrir iTunes, Frank Sinatra, por favor. Después, Safari, barra de favoritos, blog. Tres palabras, ese soy yo. ¡Que tío más egocéntrico! Sus razones tendrá, ¡y encima flipado! Una vez en el blog, "Log In" y "nueva entrada". Son las 4:01 de la madrugada del 21 de noviembre y aquí estoy. ¿A quién le podrá interesar esto? ¡Correcto, Carlos, a nadie! Pero tu escribe, a ver si te entra un poco de sueño. No hijo, no, no te pongas profundo, que no sabes. Gracioso tampoco, tu no eres gracioso, eres seco y bipolar. En fin, haz lo que quieras, total, nunca me haces caso. Hace tiempo abriste una sección, "Aburrimiento Extremo" se llama. ¿Porqué no haces una nueva? ¿"Insomnio Extremo"? Mmmm...deja que lo piense...paso, mucha pereza. Espero que no se me vuelva a ocurrir nunca más esta fatídica idea.


         Son las 4:44 de la madrugada del 21 de noviembre y aquí estoy. He tardado cuarenta y tres minutos en llegar a la conclusión de que es mejor quedarse en la cama, el sueño ya llegará. No obstante, gracias a estos nada productivos cuarenta y tres minutos he conseguido aprender una valiosa moraleja: mañana, sin falta, debería ir a comprar valeriana. Arriba España. 

domingo, 20 de noviembre de 2011

"Carlos De Domingo's 111 Years...111 Movies" Nº 1


         Algunas/os de vosotras/os me habéis dicho más de una vez he comentado escenas o algunas películas que no habéis visto. La verdad que puede que sean películas nada típicas, no me extraña que muchas no las hayáis visto, pero bien es verdad que son grandes películas, y muy conocidas para todo cinéfilo de "nivel básico-medio". Os dejo una pequeña lista, que iré expandiendo con el tiempo, de películas que, poco a poco, deberíais ver. Espero acabar esta lista, con el tiempo, con las películas que me apasionan y que pienso que os gustarían ver, como si de la "AFI's 100 Years...100 Movies" se tratara. Esta sección se llamará "Carlos De Domingo's 111 Years...111 Movies", ya que la lista de la American Film Institute no cuenta las de la década del 2000. Por cierto, muchas de estas películas es impensable que aparezcan en la lista de la AFI, solo trato de completarla según mis gustos, sea como sea, la lista de la AFI es lo más cercana al gusto divino que existe, así que debemos obedecerla sumisamente como borreguitos de la American Film Institute, ya que la inmensa mayoría de las películas de la lista son obras maestras.


         Aquí os dejo la primera entrega de la..."Carlos De Domingo's 111 Years...111 Movies", aviso de que el orden es completamente aleatorio, es decir, la primera no es la mejor, ni mucho menos, al igual que la última no será la peor. Más bien trata de resaltar o dar a conocer películas que, me resultan inolvidables y no figuran, ni creo que figuren nunca en la lista AFI.


1- "Trainspotting" (Danny Boyle, 1996, adaptación Irvine Welsh): ahonda en el tema de las drogas, película de culto de la década de los 90's, supuso la consagración de Danny Boyle como director modernista y dinámico. Caracterizada por la estética de la clase baja escocesa y el planteamiento anti-burgués de los personajes, si bien la base sobre la que rodar (la novela de Welsh) es profundamente anti-estética y desagradable, como exponente de la "literatura de clase baja". Figura en FilmAffinity con un 8.1 y fue nominada al Oscar al Mejor Guión Adaptado. Ya he comentado en otra ocasión un par de escenas de esta película, así como el inicio (para mi unos de los mejores de la historia) y la novela de Welsh, así como la brillante actuación de un jovencísimo Ewan McGregor.

       



2- "Ciudad de Dios" (Fernando Meirelles, 2002): trata sobre la forma de vida en las favelas brasileñas, sobre la delincuencia juvenil y la guerra callejera por el monopolio de las drogas en zonas de extrema pobreza y precariedad social y económica. Ya he comentado parte de esta película, que para mi uno de los exponentes del cine de la década del 2000. Es una película larga, pero muy dinámica, con un montaje increíble, sobretodo en la presentación de los personajes, y una forma de entrelazar las diferentes historias muy tarantinesca. Fue nominada a 4 Oscar's, incluido el de Mejor Director, que ganó merecidamente Peter Jackson  por "El Señor de los Anillos: El Retorno del Rey", y en FilmAffinity figura con un ganadísimo 8.5  que la coloca como la Nº 24 en la lista de mejores votaciones de todos los tiempos. 

       

3- "Big Fish" (Tim Burton, 2003, adaptación Daniel Wallace): Cuenta la historia de Edward Bloom, mejor dicho, las historias que le contaba a su hijo cuando era pequeño. Historias increíbles y con una gran imaginación, que ponen trabas en la relación padre-hijo al creer éste que nunca ha llegado a conocer realmente a su padre. La película brilla por su originalidad, por el sentido infantil que le sale naturalmente a Burton, alejado, al menos por esta película, de sus constantes góticas y marginales. Es una película muy bella, llena de vitalidad y simpatía, donde el "tu padre siempre fue una persona muy sociable" se percibe en cada sonrisa y cada comentario del joven Edward Bloom y en cada historia del viejo Edward Bloom. Brillante actuación de un Ewan McGregor ya maduro y una Jessica Lange que no parece envejecer con los años, así como un elenco de lujo que ya comenté en otro post. Figura en FilmAffinity con un 8.0, lo cual la coloca como la mejor película de Tim Burton, lo cual puedo compartir, apuntando siempre que es una película atípica y que no representa la personalidad creativa de Tim Burton, considerando que precisamente eso es lo que caracteriza a Burton como el mayor exponente actual de la "autoría postmoderna".

                   


4- "En América" (Jim Sheridan, 2002): es la primera vez que hablo de esta película y este director, Jim Sheridan, uno de mis favoritos (antes de empezar a dirigir películas comerciales de encargo), conocido por su particular fijación en el conflicto irlandés y el IRA ("En el Nombre del Padre", "The Boxer", guión de "En el Nombre del Hijo" de Terry George). Sea como sea, mi película favorita de Sheridan es "En América", si bien reconozco sin contemplaciones que la mejor quizás sea "Mi Pie Izquierdo" (cuenta la historia del paralítico Christy Brown, que bien le valió su primer Oscar al increíble Daniel Day-Lewis). "En América", cuenta la autobiografía de Sheridan y todas las penalidades que sufrió al llegar a Estados Unidos procedente de Irlanda. Es una película muy íntima y dura, pero sobretodo, encantadora, ya que cuenta con la particular visión de las dos hijas del matrimonio, lo cual dulcifica la aparente gravedad de la situación económica de la familia. Asimismo, me parece especialmente importante resaltar la gran actuación de Djimon Hounsou, que le valió la nominación al Oscar como Mejor Actor de Reparto. En serio, su actuación me sobrecogió. La película estuvo nominada a 3 Oscar's y figura en FilmAffinity con un 7.1, que sabe a poco realmente. Personalmente, es una película muy bella, muy dura, y excesivamente lacrimógena (a los hechos me remito), íntima y triste.



Próximamente publicaré la segunda entrega de...¡"Carlos De Domingo's 111 Years...111 Movies"!


Puntuaciones mías:

1- "Trainspotting"        9.0
2- "Ciudad de Dios"    8.5
3- "Big Fish"               8.0
4- "En América"         7.5

¿Es David Vann el digno sucesor de Cormac McCarthy? Pt. 1: Introducción

         
          
          Son ya muchas voces las que proclaman a David Vann (Alaska, 1966) como el nuevo McCarthy de la literatura norteamericana. Si bien es verdad que, a grandes rasgos, su forma descriptiva es muy parecida: ausencia de diálogos puramente dichos integrados en la narrativa, idénticamente psicológica (estilo "La Carretera"), y con el mismo afán de mostrar la interioridad de los personajes que, nada simples, conforman un entramado interior con una extensa profundidad. A simple vista, la forma de escribir es muy parecida, y parece parafrasear la idea de McCarthy de que "no es literatura aquello que no habla de la vida y la muerte". Para los que no os ubiquéis bien, McCarthy es, y será con más fuerza una vez haya abandonado este mundo, uno de los grandes iconos de la literatura norteamericana, ganador del Pulitzer de ficción en 2007 por "La Carretera" (adaptada al cine por John Hillcoat en 2009), cuyas obras más conocidas son "No es País para Viejos" (escrita en 2005, igualmente adaptada al cine por los hermanos Coen en 2007, ganando cuatro Oscar's, incluido el de Mejor Película) y la trilogía "Meridiano de Sangre" ("Todos los hermosos caballos", "En la frontera" y "Ciudades en la llanura").


         La crítica avaló la sucesión de Vann como nuevo McCarthy del panorama estadounidense, por ejemplo, "The Times" dijo que "la prosa de David Vann comparte la fibra y el nervio de Cormac McCarthy y Hemingway, pero con una agilidad y flexibilidad propias". "The Weekend Australiand Magazine" escribía que era "una obra de implacable y desgarradora brillantez que aguanta las comparaciones con "La Carretera" de Cormac McCarthy". Por otro lado, el escritor Philip Hoare, opinaba que "el oscuro y extraño libro de David Vann gira alrededor de las fuerzas de la naturaleza y las emociones comprimidas para desembocar en una extraordinaria y onírica conclusión. Uno de los debuts más apasionantes que he leído". Parece casi unánime la concesión de título de digno sucesor del semi-dios McCarthy, de modo que, ¡tendré que comprobarlo por mi mismo!.


          Cuento ya en mi estantería, para bien o para mal, con los dos libros publicados de Vann, "Sukkwan Island"  (2008) y "Caribou Island" (2011), a la espera de ser devorados. Daré mi opinión a la pregunta planteada cuando lea ambos libros, aunque adelanto ya que, hablando con el dependiente de una librería, me confesó que les resultaron "salvajes", lo cual me encanta si se vincula a la psicología de los personajes y a las acciones que llevan a cabo, lo que demuestra una profundidad temperamental notoria en la concepción de los personajes y en la imaginación del autor. Lo dicho, ya escribiré sobre Vann cuando haya leído ambos libros. Pues eso...volveré.


To be continued...



"Los Vestidos Desgarrados" ("La piel que habito"), de Alberto Iglesias


       
          Porque... , vale, sí, lo reconozco. Puede que "La piel que habito" (Pedro Almodóvar, 2011) y la obra literaria en la que se ha basado ("Tarántula", Thierry Jonquet, 1995) sean más que reprobables, con un contenido fuerte y desconcertante, un completo "por la cara" cinematográfico, para los que la hayáis visto. Sin embargo, y aunque siempre he dicho que la película no me pareció para nada mala (la crítica fue tajante), esta canción orquestal de Alberto Iglesias, le viene genial a la escena en la que aparece, sobretodo por lo tétrico y siniestro de los acordes del inicio, los acelerando y el desapego melódico del final de la canción.
                                           

Escena: La historia de Ze Pequeño ("Ciudad de Dios")

      
   Porque "Ciudad de Dios" (Fernando Meirelles, 2002) es una de las mejores películas que he visto. Sin dejar de rendirme ante los grandes clásicos, "Ciudad de Dios" es muy intensa, completa, cruda y muestra con un montaje excelente y cierta ironía el penoso mundo de las drogas y la delincuencia juvenil en las favelas. Esta pequeña escena cuenta la historia de Ze Pequeño (tiene más lógica ver la película completa), que vemos desde el principio de la película como un chaval que se abre paso en el mundo de la delincuencia y, casi con esa misma edad, demuestra ser un desalmado asesino de gatillo fácil. La película es larga, las cosas como son, pero muy entretenida, pero la dirección en muchas ocasiones es frenética y conlleva una carga emocional bastante interesante (diferencias entre personajes honrados y delincuentes), además la forma de contar las diferentes historias y entrelazarlas la convierte en una película muy amena. En mi opinión, es la segunda mejor película de la década del 2000, solo por detrás de "El Señor de los Anillos: El Retorno del Rey" (Peter Jackson, 2003) y quizás "El Caballero Oscuro" (Christopher Nolan, 2008). Es totalmente recomendable, y por totalmente recomendable quiero decir que es una "must-see movie" como la catedral de Amiens.



Puntuación FilmAffinity: 8.5
Puntuación mía:  8.5

sábado, 19 de noviembre de 2011

Escena: Frank Begbie empieza una pelea (Robert Carlyle, "Trainspotting")


          Porque Frank Begbie es el personaje más odioso de entre los personajes más curiosos y grotescos de "Trainspotting", citadísima obra literaria de Irvine Welsh (1993) y audiovisual de Danny Boyle (1996). Interpretado por Robert Carlyle, esta escena muestra la beligerancia natural de Begbie, el único del grupo que en ningún momento se convierte en adicto a las drogas, sólo es alcohólico y violento nato. Llama la atención la forma de Boyle de parar la escena principal (lo que ocurre en el bar, precisamente, el vaso que tira begbie), para contar otra historia (la verificación de la pelea que Begbie ha relatado), del mismo modo que también aparece la conversación entre Renton y Tommy sobre lo que verdaderamente ocurrió en el bar. Es una gran forma de presentar la personalidad estridente de Frank Begbie, como una persona que no desaprovecha una oportunidad para provocar peleas, en obediencia a su "adicción sensorial".




Escena: Sobredosis (Ewan McGregor, "Trainspotting")



          Porque solo Danny Boyle podía establecer un símil entre estar envuelto en una alfombra y sufrir una sobredosis de heroína. Lo advierto, la escena puede resultar desagradable, sobretodo si tenéis manía a las agujas, al fin y al cabo, es la representación de una sobredosis. Pero me parece interesante resaltar "el salto de rana" que traslada a Mark Renton (Ewan McGregor) directamente al antro de la "Madre Superiora", pero más importante es la forma en la que cae Renton al subsuelo envuelto en una alfombra como símil de la inconsciencia que le ha provocado la heroína. Ya he hablado en otra ocasión de "Trainspotting" (Danny Boyle, 1996), verdadero salto a la fama de Boyle, quién es hoy uno de los mayores exponentes del cine británico, y una de las películas más importantes de la década de los 90. Partiendo de la base que la temática son las drogas, y no vistas desde un punto estrictamente reprobatorio (como, por ejemplo, "Réquiem por un Sueño", Darren Aronofsky, 2000), la película puede resultar bastante desagradable, pero eso no quita que sea una obra maestra. Si no estás seguro de querer ver la escena, no la veas, si la ves y te parece "heavy", no vengas a la cárcel a robar. Sea como sea, tarde o temprano, acabarás viéndola.


        

Escenas: Joe Pesci ("Uno de los Nuestros")

     


         Porque "Godfellas" o "Uno de los Nuestros" (Martin Scorsese, 1990) es una gran película, seguramente la habréis visto, es muy conocida. Uno de los aciertos, aparte de un grandísimo guión (Nicholas Pileggi y Martin Scorsese), el trío De Niro-Pesci-Liotta lo borda. Los más expertos y "scorseserizados", De Niro y Pesci, asientan cátedra, mientras que Liotta se mueve con soltura en una película que, en un principio podría pensarse que le queda grande (véase cómo sobre-actúa en esta escena). Estas dos escenas me gustan especialmente por la tensión que desprende el personaje Tommy DeVito, caracterizado por Joe Pesci (Oscar Mejor Actor de Reparto por esta película), violento, inconsciente y sin la más mínima moral. La película es "must-see movie" indiscutible, si no la habéis visto, y os gustan las escenas, sería un gran momento para ver una de las mejores películas de Scorsese.



              
Puntuación FilmAffinity: 8.4
Puntuación mía: 8.0

Escena: El reloj de cuco (Orson Welles,"El Tercer Hombre")



          Porque, según dicen, esta frase fue escrita por el propio Orson Welles, además de dar bastantes ideas para "El Tercer Hombre" (Carol Reed, 1949), posiblemente la mejor película británica de la historia. Con la carta de presentación de verdadero prodigio del cine ("Ciudadano Kane", 1941), y cansado de Hollywood, Welles decide establecerse temporalmente en Europa, y precisamente, "El Tercer Hombre" es el mejor exponente de esa vinculación temporal con el cine europeo. Es una película digna de verse, destacando la fotografía en blanco y negro (Oscar Mejor Fotografía en Blanco y Negro 1951) de la Viena de la postguerra, con tintes bastante expresionistas en el uso de la luz (por ejemplo, la presentación de Harry Lime, considerada la mejor presentación de la historia). En 1999 fue seleccionada como la mejor aportación británica a la historia del cine, y no es para menos, ya que se considera la quinta mejor película de cine negro de la historia. Si no la habéis visto, es completamente obligatorio que la veáis si queréis ser personas de bien.



Puntuación FilmAffinity: 8.3
Puntuación mía:   8.5

viernes, 18 de noviembre de 2011

Escena: Monólogo (Al Pacino, "Pactar con el Diablo")

       

         Porque Al Pacino lo borda, en serio, la película es más que aceptable, pero la interpretación de Pacino es intensa, sobretodo este monólogo final. "Pactar con el Diablo" (Taylor Hackford, 1997) nos presenta a un Pacino nihilista, persuasivo y viperino, con tintes momentáneos de gran padre de familia. Os pongo en antecedentes: Pacino confiesa a Reeves que además de su padre y jefe, es el demonio. El monólogo es considerablemente anti-divino, pero ¿qué otra cosa podría decir el diablo sobre Dios? Es interesante fijarse en la gesticulación de Pacino, y para percibir mejor la interpretación del monólogo, personalmente, lo suyo sería buscar el speech en inglés. Es un gran monólogo, que demuestra lo bien que se le da a Pacino dar discursos ("Scarface", "Glengarry Glen Ross", "City Hall", "Esencia de Mujer", etc), lo bien que transmite el mensaje y la fuerza que le da al contenido. En otra ocasión colgaré el discurso final de "Esencia de Mujer" (Martin Brest, 1992) que bien le valió el Oscar a Mejor Actor Principal.
  
                                         

Puntuación FilmAffinity: 6.7
Puntuación mía:   7.0

"The Piano" Soundtrack, de Michael Nyman


       Porque "El Piano" (Jane Campion, 1993) tuvo 8 nominaciones a los Oscar's, de los cuales consiguió tres, pero misteriosamente, su banda sonora, obra del minimalista Michael Nyman, ni siquiera fue nominada. El Oscar lo logró John Williams por la merecidísima banda sonora de "La Lista de Schindler" (Steven Spielberg, 1993), una de las mejores películas y de las mejores bandas sonoras de la historia. Sin embargo, y aunque otro competidor fue el increíble Bernstein por "La Edad de la Inocencia" (Martin Scorsese, 1993), o un casi principiante en el mundo de los galardones como James Newton Howard, con "El Fugitivo" (Andrew Davis, 1993), Nyman ni siquiera logró la nominación, a pesar de que la banda sonora de "El Piano" consiguiera ser multi-platino.


                           

        La canción que os dejo aquí es "The Heart Asks Pleasure First", aunque también sería bueno que buscarais "The Sacrifice", aunque son parecidas, pero cambian un poco en tempo e intensidad. Es una banda sonora bellísima, bastante emotiva, que sabe utilizar magistralmente los "ritardando" y la armonía en los acordes. La película también es bastante buena (3 Oscar's 1993) aunque quizás pueda resultar un poco triste, pero no le quita emotividad y belleza. Si os gusta la banda sonora, sería una buena opción que vierais la película, precisamente porque la banda sonora juega un papel importante en el resultado final de la película.

Escena: Narcisos ("Big Fish")

         
          Porque "Big Fish" (Tim Burton, 2003) es uno de esos ejemplos casi inauditos en los que la película supera al libro, y eso que el libro de Daniel Wallace es muy tierno, sencillo y sincero. El libro ahonda más en la relación entre Edward Bloom y su hijo, más como un camino de redención familiar que como una serie de aventuras increíbles, y la película supo darle mayor interés a la vida de Edward Bloom y dejar más en segundo plano, aunque con la misma emotividad, la relación padre-hijo. Es una de las películas de Burton que más me gusta, sobretodo si establecemos dos tipos de películas, las 100% Tim Burton ("Pesadilla...", "Sleepy Hollow", "La Novia Cadáver", "Charlie y la...", etc), y las demás ("Pee Wee's Big Adventure", "El Planeta de los Simios", "Alicia en el País..."). En mi opinión "Big Fish" sería la mejor de "las demás", caracterizada por la ausencia de recursos típicos de Burton (personajes marginados e incomprendidos, arquitectura cercana al gótico, sociedad en contra del protagonista, elementos sobrenaturales), y guarda momentos memorables. Uno de ellos es esta escena, donde Edward se declara a Sandra después de trabajar tres años en el circo para saber su nombre. 

                           

          La verdad que no me contentaría con ver esta escena, si no que vería la película entera, pero bueno, como veáis. La película es muy emotiva y muy original, la interpretación de Ewan McGregor desprende energía, Albert Finney muestra a un gran Edward Bloom en la vejez, y aparece un elenco bastante interesante (Billy Crudup, Marion Cotillard, Jessica Lange, Helena Bonham Carter, Danny DeVito, Steve Buscemi).



Puntuación FilmAffinity: 8.0
Puntuación mía: 8.0

jueves, 17 de noviembre de 2011

Escena: Persecución ("RocknRolla")



    Porque "RocknRolla" (Guy Ritchie, 2008) es una de mis tres películas favoritas, es divertida, entretenida, y en mi opinión, bastante buena. Aún no he conocido a nadie que me diga que no le gustó cuando la vio, y eso que, precisamente, esta película la ha visto casi todo el mundo. Para mi es la obra de madurez de Guy Ritchie, ya que es bastante más depurada que sus películas de ese estilo anteriores ("Lock, Stock & Two Smoking Barrels", "Snatch", "Revolver"), tiene bastante mejor banda sonora y un mayor trabajo en post-producción. Muchos dirán que, desde que firmó Ritchie con Dark Castle Entertainment (Warner), se ha vuelto completamente comercial, y lo cierto es que sí, "Sherlock Holmes" es un 50% Warner 50% Guy Ritchie, se ve el sello de Warner en cada escena y cada cliché. No obstante, aunque "RocknRolla" también sea de Warner, me parece la mejor obra de Ritchie, ya que, sin renegar de sus anteriores obras, supo aprovechar los recursos de la productora para crear una película muy propia, pero a gran escala, con una estética completamente moderna y de alto standing, muy contrario al look de sus anteriores películas, pero manteniendo su personalísimo estilo visual.


   

           Aunque la película está llena de escenas que me encanta, vayamos poco a poco. En primero lugar os voy a dejar esta. Según Gerard Butler, "es una escena de acción muy larga y tensa, pero también resulta muy divertida porque los dos tipos que nos persiguen no se detienen ante nada. Les disparamos, les pegamos, les apaleamos, les tiramos el coche encima, y no se paran. La escena representa fielmente la increíble estética y energía de Guy. Es una de las escenas de persecución más únicas que haya visto nunca, o en la que haya participado". Es, en resumen, una escena increíblemente filmada, muy original y maravillosamente editada, la música (The Hives: The Stomp, The Scientists: We Had Love) le viene genial, con esa mezcla entre indie, alternative rock y post-punk revival.



Puntuación FilmAffinity: 7.2
Puntuación mía: 8.0

Atticus Finch dice que...


"Antes de poder vivir con los demás tengo que vivir conmigo mismo: la única cosa que no se rige por la regla de la mayoría es la propia conciencia".





"Matar a un Ruiseñor" (Robert Mulligan, 1962, adaptación Harper Lee)

miércoles, 16 de noviembre de 2011

"Un panorama desalentador" (Ensayo 5º "Claves del Pensamiento Actual")



        Desde hace ya algún tiempo, es típica y cotidiana la actividad de mirar a nuestro alrededor y suspirar por la situación en la que se encuentra el mundo. No hace falta ajustarse las gafas o forzar la vista, el mundo cambia. Quizás a una velocidad tardía e incomprensible, quizás con una rapidez desmesurada y desestabilizante, pero, para bien o para mal, cambia. Después de soportar un siglo de contrastes e incongruencias, es misión del siglo XXI alivianar y responder a las expectativas decimonónicas que el siglo pasado no supo cumplir. Si bien dejó un legado de avances y maravillas político-sociales, dejó también la cruda demostración del envilecimiento moral de los hombres tanto fuera como dentro de las leyes democráticas. Es visible a través de los años y la memoria, casos donde motivos de alegría para viejos nostálgicos (instauración de la democracia) se convierte en el potro de tortura para los coetáneos (genocidio sistemático al abrigo de la legalidad), donde puede verse que el sistema creado, en muchos casos, no es tan digno o justo como podría pensarse.


         Hemos llegado a un punto que, a causa del conformismo y la comodidad que puede suponer la sensación de seguridad en la democracia y el reconocimiento de derechos, no somos conscientes de la fragilidad y la inmadurez real de nuestro sustento político, es relativamente joven y le faltan galones por ganar. Actualmente vivimos en una situación de “perplejismo” político-social, no somos conscientes de que tanto nuestro bienestar como aquello que el Estado nos garantiza, es fruto de los sueños de muchas personas a lo largo de la Historia, tanto en la práctica como sobre el papel, pero sin embargo, a ese fruto le faltan décadas por soportar, situaciones extremas que solucionar y superar una serie de ideologías beligerantes que coartan el logro de una paz real. Es, como ya hemos dicho, relativamente joven, ya que podría decirse que, es ahora, y supuestamente, gracias a cada nueva ley, el mejor momento de la Historia en cuanto a la libertad de las personas, su dignidad y los derechos que gozamos. Todo lo que se hace ahora está destinado a reforzar la democracia, entendiéndose que el fortalecimiento de la democracia, la libertad de expresión y el pluralismo político va ligado a la defensa de la dignidad humana. En la teoría, claro, ya que, precisamente a causa de la libertad de expresión y el pluralismo político, la dignidad humana se ve mermada por ser éstos altavoz y pantalla de ideas aberrantes que, lastimosamente, tienen cabida en el “todo vale” político y social que nos ha tocado vivir.


         En Occidente estamos completamente convencidos de que la democracia es el sistema político idóneo, hasta tal punto que el mundo islámico, completamente cerrado en tradiciones y costumbres, nos emula en sus recientes luchas por derechos democráticos, con mucha razón, pero sin organización ni consenso más allá de lograr el cambio político, salvajadas tiranicidas aparte. La democracia supone un canto de sirena para toda sociedad moderna, una buena forma de debatir ideas y comerciar con principios, pero el problema llega cuando lo inmoral y lo reprobable, que encuentra paso por la puerta de la libertad de expresión y el pluralismo, forma parte de lo dominante, lo deseado y por tanto, lo electoralmente legitimado. De este modo, no hay peor dictadura que la maquillada con tintes democráticos, frente a lo cual solo cabe el inconformismo y la determinación, aderezados con el convencimiento de los principios ético-morales. Joaquim Fest repitió en muchas ocasiones una frase del Evangelio de San Mateo, “etiam si omnes, ego non” (“Aunque los demás participen, yo no”), como recordatorio de la defensa de lo correcto aun cuando las autoridades, con toda su fuerza y poder de persuasión, incitan a actuar de forma contraria. Si bien Fest dedicaba estas palabras a la falta de libertad en una dictadura, también podrían decirse hoy en día, cuando no solo tenemos toda la libertad, sino un exceso de crueldad y sinsentido en el uso de esa libertad, una libertad viciada y completamente prostituida a ideologías fáciles y seductoras.


         Con la separación Iglesia-Estado, lo público pretende desprenderse de lo cristiano, aun cuando oye voces en contra, pretende lapidar la moral y crear unas reglas mal llamadas “progresistas” que, supuestamente, supondrán el progreso y la modernización de la sociedad. Un hipotético progreso cuyos cimientos serán, por lo visto, fetos sin vida, cruces retiradas, más mezquitas y una incoherente intolerancia hacia quienes tratan de vivir según sus principios. Este, nos parece que es un problema principal en España, y quizás en gran parte de Europa. Además de las imperfecciones varias de la política española, trajes y gasolineras aparte, existe la tendencia regresivamente llamada “progresista” de ocultar lo propio, lo tradicional y digámoslo, lo cristiano. Pretende desprenderse de lo que, por cuestiones históricas, odia y aborrece, por caer en el error de ver lo moral y la fe católica como un elemento político que permanece anacrónica y “distópicamente” en la vida diaria de la sociedad. De este modo, se persigue atraer lo exterior, y muchas veces lo antitradicional, dándole el nombre de multiculturalismo, erróneo siempre y cuando no se potencie y respete por igual las tradiciones previas, cuyo máximo exponente es el respeto por el sentimiento histórico primordialmente cristiano.


         Un país debe ser solidario y abierto, si interpretamos que las culturas se enriquecen unas a otras. No obstante, no es el caso cuando se nos presenta un panorama desalentador, en el que los nacionales rehúyen de su religión, no la viven o simplemente la inmolan, interna o externamente. Europa, y especialmente España, vive en la tendencia de menospreciar el cristianismo por hacer hueco a lo que creen correcto a nivel político y de tolerancia, y es un problema, cuando de forma paralela se nos presenta un aumento demográfico desmesurado de la población islámica, población que, generación a generación adquiere la nacionalidad española y que profesa una fe, que a día de hoy, en muchos supuestos puede considerarse completamente contraria a la dignidad de la persona (respeto primordial a la sharia frente a la legislación española y cuestión de la dignidad de la mujer). En conclusión, Europa y muy especialmente España, afronta un problema de pérdida de identidad, pérdida perseguida políticamente y manipulada, donde la tradición cristiana (o simplemente moral) se pretende erradicar, con la bandera del multiculturalismo, el “progresismo” y la tolerancia.




Ensayo realizado junto a Aarón Mejías Purriños, gran compañero y amigo.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Resulta que, según Huxley, tengo derecho a la Pereza

        
          "El mal du siècle era un mal inevitable, de hecho, podemos presumir con cierto orgullo que tenemos derecho a nuestra acidia. Para nosotros no es un pecado o un padecimiento de hipocondríacos, es un estado mental que el destino nos ha impuesto".


                                                                      Aldous Huxley, "En el margen" (1923)


          Para empezar, cabría resaltar que "mal del siglo", que procede del francés "mal du siècle", se refiere a la crisis de valores que tuvo lugar en el Romanticismo decimonónico. Por otro lado, "acidia", según la RAE, es "pereza, flojedad", tanto en un sentido de inactividad y vagancia, como en un sentido de abatimiento o suspense frente a los problemas. Leyendo un libro que, poco o nada tiene que ver con la pereza o la acidia, me he topado con la frase arriba expuesta de Huxley, según la cual, al igual que el "derecho a mi fiesta de la República Independiente de mi Casa", tengo "derecho a mi pereza", esperemos que, en cualquier república. 


        La verdad es que, sabiéndome un poquito perezoso, esta frase me viene genial, aunque reconozca que es una completa barbaridad. Perezoso, sí, pero lo bastante centrado como para auto-inculparme de un pecado, más social que espiritual, alejado de cualquier alabanza. No obstante, y quizás no merecedor de figurar en el mismo círculo que los iracundos, me alegro que alguien reivindique de forma tan poco acertada y tan conformista los derechos de los perezosos. Así va el mundo.


       Por cierto, no vale decir ¡qué chico más perezoso y vago!, y que luego te de "pereza" leer las cosas que publico en el blog. Por favor, hay que ser coherentes.


Escenas: Intro y Nostalgia ("Up")

                                      

          ¡Es increíble! La vi por última vez hace ya algún tiempo, pero aún recuerdo como me emocionó la escena de "Carl & Ellie", en serio, ¡es increíble! Automáticamente se convirtió en una de mis escenas favoritas, es dulce, intuitiva, divertida, cuenta toda una vida de paz y tranquilidad en apenas unos minutos. Derrocha cariño y afecto entre Carl y su esposa Ellie. La escena es enternecedora.


         La película en general es muy divertida, pero me parece más buena que divertida, más real que animada y más profunda que superficial. Puede que no se de en toda la película, pero las dos escenas que os dejo tienen mucha carga dramática, tienen momentos de felicidad, pero son, al fin y al cabo, gran contraste con los momentos de abatimiento. No sé, ¡me habéis pillado!, no sabría explicar bien lo que siento al ver la primera escena, recuerdo que al verla le dije a mi madre: "Uf...¿en serio? que pasada mamá, increíble".


         Si os gusta Pixar, es obligatorio ver "Up", si sois nostálgicos de los clásicos de Disney, es obligatorio ver "Up", si os gusta el cine, es obligatorio ver "Up" y, si queréis pasar un rato agradable con una película buena y no un merchandising entretenido, es obligatorio ver "Up".


Puntuación FilmAffinity: 7.9
Puntuación mía: 7.5